viernes, 12 de junio de 2015
miércoles, 3 de junio de 2015
COLECCIÓN MALANOCHE EN RASPABOOK.
Es un lujo que una colección de antologías, realizadas por los propios autores, reúna voces como: Katty Parra, Enrique Gracia, Inma Pelegrín, Raquel Lanseros, Antonio Praena, Nieves Álvarez o Juan Pardo Vidal en sus siete primeros volúmenes. Pero que además hablemos de una edición en cartoné, con sobrecubierta, a un precio competitivo, en una tirada limitada a 171 ejemplares y numerada; me parece un sueño. Un capricho para cualquier amante de la poesía. Gracias por este regalazo de colección.
https://vimeo.com/128937582
https://vimeo.com/128937582
jueves, 28 de mayo de 2015
BOOK TRAILER YO SOY UN PAIS.
Creo que la poesía es comunicación y al igual que otros géneros literarios, puede y debe participar de las opciones de difusión que acompañan a los libros. Era un reto: un book-trailer de un libro de poesía, 1 minuto y 20 segundos para contar un país de versos... HA QUEDADO DE CINE. Gracias a Raspafish por su maestría, a Rocío Segado por sus ojos y a Mitxel Casas por su voz.
Pinchando en este enlace podéis verlo. Espero que disfrutéis.
BOOK TRAILER YO SOY UN PAÍS
lunes, 11 de mayo de 2015
CELEBRANDO 20 AÑOS DEL SUPLEMENTO CULTURAL "ABABOL" DE "LA VERDAD" DE MURCIA.
Este sábado salía el número 500 del suplemento cultural Ababol que acompaña desde hace dos décadas al diario La Verdad de Murcia. Ha sido un placer estar en esa celebración con 19 poetas más. Todos con un poema inédito. En mi caso, Invierno en el invierno. Feliz aniversario.
domingo, 3 de mayo de 2015
EL CACHORRO. PERIÓDICO "LA VERDAD" MURCIA.

EL CACHORRO
No me pidas que me
quede. No te soporto. Te quiero, pero no te soporto. No puedo vivir contigo,
mamá. No puedo.
Lo dice serena, vencida, mirándome a los ojos con la poca
dignidad que nos queda a ambas tras escupirnos y arañarnos como bestias durante
días, semanas y meses. Lo dice así, y
vuelve a su faena: a meter –con un ritmo frenético- la ropa del armario, en la mochila. La coge
de uno u otro cajón, de las perchas; sin coherencia ni orden. Es la viva imagen
de la desesperación.
Se le han olvidado los
calcetines, pienso. No ha echado calcetines.
La sigo por la habitación mientras insisto en una letanía de
preguntas estúpidas que se encadenan mostrando impúdicas su absurdo: No lo entiendo, de verdad que no. ¿Es por mi
culpa? ¿Te vas a casa de los abuelos por mí culpa? No sé qué ha pasado para que
te pongas así, hija. ¿No podemos
hablarlo como seres civilizados? Dime al menos que esto no es algo irreparable.
El tiempo de las palabras claudicó abandonándonos cual
perros torpes y tristes.
Y sí, si lo entiendes, ¡claro que lo entiendes! Tú sabes en
qué momento exacto estallaron las cosas frágiles y bellas. Sabes cuándo
reventaron las mariposas de papel plateado, los tarros de mermelada que pintabais
juntas, las lamparitas minúsculas que imitaban el cielo estrellado en la
oscuridad del cuarto, para vivir en la casa del árbol, como Huck, el amigo de
Tom. Tú sabes en qué habitación comenzó el incendio porque hace meses que huele
a mierda. Huele a mierda porque ninguna de las dos se ha molestado en recoger
los cadáveres que quedaron, y se han podrido, y ahora todo apesta. Las
mariposas, los tarros, las lamparitas y la casa del árbol que nunca existió;
todo apesta a mierda. Y, sí, tú tienes parte de culpa. La mitad más o menos.
Ella baja las escaleras como alma que lleva el diablo, se despide
de su hermano en silencio y desaparece tras la puerta. Y ahora, ¿qué?
¿Qué toca hacer ahora?
¿Pedir perdón? ¿No ceder? ¿Aceptar que quizás no vuelvas a verla?
Si al menos recordara el porqué de todo este embrollo...
¿Por qué discutieron? ¿Cómo se llamaba la cerilla?
Era la cerilla “ordena de una vez tu
cuarto”, o “te tiro el móvil a la basura como no me contestes cuando te llamo”,
o era la de “recoge el baño ahora mismo”. ¿Qué
cerilla inventó esta tierra quemada? No lo recuerda.
Las ausencias son presencias que nos habitan. La de ella
estaba en todo. No solo en su cuarto (ordenado al fin a mi antojo, lucía ahora inerte
y lustroso como un espejo que revelara mi monstruosidad al pasar frente a él),
también en el jardín y la cocina. En la parada de autocar calle abajo o esperando
conmigo el turno en la pescadería. Estaba, y yo no sabía vivir con ella. No
podía hacerle un hueco en mi vida a su ausencia.
Mentiría si dijera que de modo consciente y razonado supe reconducir
aquella catástrofe. Hay algo irracional e instintivo que pone cordura en estas
guerras. No en otras, pero sí en estas. Luchas más allá de tu propio control
generando una cura que de ningún otro modo habrías logrado. Se amasa en ti algo
que no tiene que ver necesariamente con el perdón pero que sabe de él, con la
necesidad, con el horror de no poder vivir así, con la culpa y la nostalgia.
Florece la tierra quemada tras meses estéril. No aciertas
discernir qué lluvia despertó sus frutos pero ahí está, virginal de nuevo
aguarda expectante las embestidas y gozos venideros. Es otro paisaje: ya sin
mariposas de color plata, ni tarros de mermelada, ni estrellas de mentira, ni
casas en los árboles donde soñar a Tom Sawyer y Huckleberry Finn. Tierra nueva
a la que deseas volver más que nada en este mundo porque vuelves con ella. Es
una relación condenada al amor: a quemar la tierra y convocar las lluvias, pero
en diecinueve años de práctica, no conozco ninguna con condena tan hermosa.
martes, 28 de abril de 2015
EL PACTO (LA SIRENA DORMIDA)
A mi hija Rocío.
EL PACTO
Uno leve y sencillo que nos una
más allá de espacio y tiempo.
Algo fácil de recordar.
Algo nuestro: tuyo
y mío.
Volveremos;
porque el mundo funciona así
y una extraña energía
nos pone y quita a su antojo.
Albergo la esperanza (por encima de vida y muerte),
de descubrirnos siempre.
En cualquier instante y lugar
algo tuyo,
agitará mi alma
o algo mío,
removerá tu calma;
y aunque no recordemos
esto que ahora tenemos,
desearemos –irracionalmente-
tener algo juntas de nuevo.
miércoles, 22 de abril de 2015
CELEBRANDO EL DÍA DEL LIBRO.
Mañana a las 20.00h celebramos el día del libro compartiendo un ratito con los que quieran y puedan acercarse al museo Arqueológico de Murcia (Paseo Alfonso XXII). Será un placer, como siempre.
lunes, 20 de abril de 2015
SEMANA DEL LIBRO 2015
El jueves 23/04 a partir de las 20.00h firma de ejemplares en la cafetería del Museo Arqueológico de Murcia (Paseo Alfonso XXII) Para los que gusten, allí nos vemos. Gracias.
https://bibliotecaregional.carm.es/Biblioteca/faces/evento.jsp?idioma=1&pagina=agenda-cultural&id=M000001&inicio=2015-04-21&idlocal=A300084
https://bibliotecaregional.carm.es/Biblioteca/faces/evento.jsp?idioma=1&pagina=agenda-cultural&id=M000001&inicio=2015-04-21&idlocal=A300084
viernes, 17 de abril de 2015
ABRIR LIBRO CARTAGENA 2015. LECTURA CON JUAN JACINTO MUÑOZ RENGEL, SUSANA FORTES Y PEDRO ZARRALUKI.
Precioso selfie con Alberto Soler, alma del Premio Mandarache, bellísimo poeta y mejor persona, Juan Jacinto Muñoz Rengel, Susana Fortes y Pedro Zarraluki. Felices-felicísimos¡¡¡
martes, 14 de abril de 2015
sábado, 11 de abril de 2015
SEMANA DEL LIBRO ABRIRLIBRO EN EL DÉCIMO ANIVERSARIO DEL PREMIO MANDARACHE.
Jueves 16/04 a las 20h en el Salón de actos del edificio del CIM (UPCT) Cartagena, comparto tarde con los asistentes y los escritores Pedro Zarraluki, Susana Fortes y Juan Jacinto Muñoz Renguel. Un lujazo que nos regala el Premio Mandarache por su décimo aniversario.
http://www.premiomandarache.es/semanaLibro.asp
http://www.premiomandarache.es/semanaLibro.asp
jueves, 9 de abril de 2015
LOS 43. POETAS POR AYOTZINAPA.
Me siento orgullosa de que mi voz sea una de las 43 reunidas en este libro. Mi más sincero abrazo a las familias de los desaparecidos y mi gratitud a los compañeros que han alzado su voz en este proyecto.
El libro Los 43. Poetas por Ayotzinapa, reúne 43 voces poéticas de distintas lugares y lenguas, incluyendo a poetas de las lenguas originarias de México, pues debemos recordar que la mayor parte de los jóvenes desaparecidos eran de origen indígena –una verdad que lacera, aniquila. Por ello, en esta antología están presentes los idiomas mixteco, maya, náhuatl, zapoteco y mixe.
Los 43 poetas participantes, por orden alfabético son: Ana María Manceda, Ángel Padilla, Antonio Orihuela, Antonio Praena, Armando Alanís Pulido, Arturo Loera, Briceida Cuevas Cob, David Fernández Rivera, David González, David Huerta, Eduviges Villegas Pastrana, Enrique Falcón, Héctor Iván González, Irma Pelegrín, Inma Pineda Santiago, Isabel Romera, Javier Castellanos, Jesús Lizano, Jorge Miguel Cocom Pech, Jorge Riechmann, José Valenzuela, Juan Antonio Correa, Juan Campoy, Katy Parra, Lauri García Dueñas, Lorenzo Hernández Ocampo, Marc Delcan, Mario Islasáinz, Martín Jacinto, Martín Rodríguez Arellano, Miguel Santos, Miguel Tonhatiu, Natalio Hernández, Nieves Álvarez, Patricia Olascoaga, Pedro Casamayor, Rocío Cerón, Roxana Elvridge-Thomas, Salustiano Masó, Sixto Cabrera González, Toño Jerez, Vega Cerezo y Víctor Argüelles. Asimismo, participan Gabriel Sebastián Chazarreta con la imagen de portada, Richard Keis por la fotografía y Demián Flores con un dibujo dedicado a Ayotzinapa.
Algo que es necesario rescatar es que este libro no tiene ningún costo para el público, será distribuido en las presentaciones-lectura y otros espacios en donde se permita compartirlo. Esto, gracias a la generosidad de donadores privados, ciudadanos que simpatizan con la causa, de quienes es justo mencionar sus nombres: Isabel Campoy, Alma Flor Ada, Dianne Roth, Armelle Denis, Joan Gross, Anna O’Neill Bonitati, Robert y Mary Clarke, Jo Ann Taylor, Pat y Dick De la Chapelle, Alice Ponce Robison, Gabrielle Guttinger, Nancy Albritton,Gen Erway, Susan Swalenza, Gregg Kleiner, Robert y Susan Hoffman, William Stone, Christine y Joel Franks, Joa Sol Keis, Richard Keis , Dee Curwen, George McAdams, Josué Pérez Urbano, Víctor Matías Rendón, Edith Vargas Jiménez, Liliana López Becerril y la Revista Sinfín.
También es necesario aclarar que ninguno de los participantes de este proyecto cobró por su trabajo; los poetas y artistas de la imagen permitieron la reproducción de su obra, y los organizadores: Miguel Ángel Matías (diseño editorial), Gabriel Chazarreta, Richard Keis, Jazmín Gallardo Corona, Ángel Padilla y Ana Matías Rendón, laboraron sin retribución económica.
No debemos olvidarnos de que este esfuerzo conjunto se ha hecho para los 43 estudiantes que nos han despertado a una realidad en el que la juventud está expuesta por sus inquietudes; a una realidad donde desaparecen miles de personas por la violencia y la falta de justicia, y en donde hombres y mujeres sin importar su edad, lengua materna, creencias e ideología, son secuestrados y asesinados.
Este libro tiene el propósito de unirse a las voces de dolor de las familias de los estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, de Ayotzinapa, Guerrero. Unirse a los millones de personas que han hecho suyo el movimiento para exigir justicia. Hemos luchado con la finalidad de que esta obra no tenga un costo para el público, pues de este modo lograremos que llegue a más personas y, así, podremos invitar a la reflexión a aquellos que aún tienen dudas. En fin, queremos sumarnos al movimiento ciudadano a través de la poesía. Ésta es nuestra aportación. Allende de la política, nos unimos por el dolor que nos hermana.
Este libro está dedicado a:
Abel García Hernández, Abelardo Vázquez Peniten, Adán Abrajan de la Cruz, Alexander Mora Venancio, Antonio Santana Maestro, Benjamín Ascencio Bautista, Bernardo Flores Alcaraz, Carlos Iván Ramírez Villareal, Carlos Lorenzo Hernández Muñoz, César Manuel González Hernández, Christian Alfonso Rodríguez Telumbre, Christian Tomas Colon Garnica, Cutberto Ortiz Ramos, Dorian González Parral, Emiliano Alen Gaspar de la Cruz, Everardo Rodríguez Bello, Felipe Arnulfo Rosa, Giovanni Galindes Guerrero, Israel Caballero Sánchez, Israel Jacinto Lugardo, Jesús Jovany Rodríguez Tlatempa, Jhosivani Guerrero de la Cruz, Jonás Trujillo González, Jorge Álvarez Nava, Jorge Aníbal Cruz Mendoza, Jorge Antonio Tizapa Legideño, Jorge Luis González Parral, José Ángel Campos Cantor, José Ángel Navarrete González, José Eduardo Bartolo
Tlatempa, José Luis Luna Torres, Julio Cesar López Patolzin, Leonel Castro Abarca, Luis Ángel Abarca Carrillo, Luis Ángel Francisco Arzola, Magdaleno Rubén Lauro Villegas, Marcial Pablo Baranda, Marco Antonio Gómez Molina, Martín Getsemany Sánchez García, Mauricio Ortega Valerio, Miguel Ángel Hernández Martínez, Miguel Ángel Mendoza Zacarías, Saúl Bruno García y sus familias.
A los miles de desaparecidos y víctimas, para que sus rostros y nombres no se borren de nuestros corazones.
sábado, 28 de marzo de 2015
EXTRAÑOS EN EL PARAÍSO
A los pies de una mesa repleta de frescas viandas, trajo
el único animal verdadero en aquella velada estival,
una cría de pájaro entre sus fauces felinas.
Observé la escena con horror: entre el asombro
y la repugnancia, como el resto de los comensales,
mientras mi hija le arrebataba a nuestro gato la presa
para ponerla a buen recaudo,
y sanarla.
Durante días yo también llevé aquel maltrecho pájaroel único animal verdadero en aquella velada estival,
una cría de pájaro entre sus fauces felinas.
Observé la escena con horror: entre el asombro
y la repugnancia, como el resto de los comensales,
mientras mi hija le arrebataba a nuestro gato la presa
para ponerla a buen recaudo,
y sanarla.
entre los dientes; intentando digerirlo. Engullir
el amasijo de plumas y sangre que asomaba a mis labios.
¡Qué inconsolable dolor comprender,
con tanta torpeza, lo que el instinto de mi gato mostró,
con más acierto y compasión!
Somos las bestias desairadas del paraíso: animales
torpes para la caza,
pero diestros y certeros en el asesinato.
domingo, 22 de marzo de 2015
PRESTAR LA VOZ. POEMAS DE CLAUDIA MASIN Y NATALIA LITVINOVA.
El lunes 23 de marzo y dentro del ciclo Los lunes literarios que se celebra en la cafetería Zalacaín de Murcia, Bea Miralles (poeta y editora en Ad Minimum) y yo, leímos poemas de Natalia Litvinova (Ad Minimun) y Claudia Masín (Raspabook). Os dejo el video que se grabó.
https://www.youtube.com/watch?v=sczHgM_dpTM&app=desktop
https://www.youtube.com/watch?v=sczHgM_dpTM&app=desktop
jueves, 19 de marzo de 2015
TODO SON CAMINOS. LEDO IVO.
PALABRAS PRELIMINARES
Todo son caminos
Traducción del portugués por Amador Palacios.
Todo son caminos
Jóvenes poetas y prosistas me buscan o me escriben,
pidiéndome consejos y alterándome con su aleteo de pájaros jóvenes, aún presos
en los nidos. Me reconozco en esas voces ansiosas que creen en mi experiencia,
y vuelvo a respirar los días distantes en que buscaba, en la camaradería y
orientación de algunas figuras prestigiosas, el camino que en verdad sólo a mí
a solas competía descubrir, lejos de impertinencias, y que me ha conducido a
esta charanga que precede al polvo.
El camino de cada uno de nosotros es diferente, y aquél a
quien buscamos, conminándolo con la pregunta decisiva, sólo puede indicar su
propio camino. ¿Qué decir a esos jóvenes desconocidos y ardorosos que, en sus
versos enrevesados y en sus prosas todavía soñolientas, esconden el misterio de
vidas ávidas y esperanzas desmesuradas? Tal vez el mejor consejo sea éste: No
pregunten nada a nadie. Sean como el turista que, perdido en una gran ciudad,
acierta por azar, luego de incalculables idas y venidas el camino del hotel. Lo
que no encontramos solos, es indigno de nuestra búsqueda. Sean diferentes.
Hagan de la transgresión íntima un emblema personal, como esos colegiales
impenitentes que, despreciados y compadecidos por sus compañeros porque son los
últimos de la clase, guardan sin embargo en sus corazones un tesoro envidiable,
una riqueza que durará la vida entera, algo irrestituible como el rumor de la
lluvia caída en la infancia.
¿Qué consejos dar a los jóvenes poetas que, en el simple
hecho de buscarme y colmarme con el honor exagerado de ser el juez de sus
destinos, parecen reconocer en mí la evidencia de un camino resuelto y un
destino cumplido y, con sus aires matinales, se convierten en los emisarios de
mi atardecer?
“Ecartez tout systeme, écoutez votre vie profonde, vos
secrets” ("Rechaza todo sistema, presta atención a tu vida profunda, a tus secretos"), este consejo del Barrés glorioso al joven Mauriac principiante, y
en el cual vibra toda la sabiduría goethiana, es el más bello que una
inteligencia plena y madura puede dar a un aprendiz. Realmente, quien no presta
atención a su vida profunda y sus secretos, y se deja oprimir por teorías y
sistemas, nada es, artísticamente. La creación poética se inicia en la frontera
misteriosa donde las teorías terminan, y desarrolla una vez más la batalla sin
fin entre el hombre y el lenguaje, esa cosecha de amor e impostura, cólera e
insolencia, nostalgia y esplendor.
Que el joven poeta, que ahora me escribe, aprenda a
interrogarse a sí mismo, aprenda a errar hoy, para poder acertar mañana.
Llegará un día en que, aplicado a un consejo ahora oído, habrá de añorar los caminos
abandonados, como los viajeros acometidos por la nostalgia de los paisajes que
se hurtaron a su mirada curiosa. Cuando llegamos al centro de la vida, que es
el centro de nosotros mismos, y comenzamos a dudar de nuestras respuestas y a
fijar en nuestro trayecto una mirada reflexiva, los consejos recibidos sufren
una nueva apreciación. Entonces, responsabilizamos a los consejeros y maestros
de antiguamente de nuestros desaciertos y extravíos. Comprobamos que casi nunca
nos preciaban, limitándose a descender sobre nosotros una mirada
generalizadora, que escamoteaba nuestra singularidad personal, como un etnólogo
ante una tribu. Procuraban, esos guías solicitados, distribuir a diestro y
siniestro el mismo consejo, la misma verdad absoluta, medicina infalible y
triunfante presta a calmar todas las fiebres, como si no fuésemos cada uno
diferente de los demás.
En mi caso personal, he tenido la fortuna de ser, en mi
aparición, reconocido inmediatamente. Todavía, cuando una conveniencia
editorial o una interpelación crítica me obligan a revolver viejos y casi
pulverizados recortes de periódico, observo que muchos de los vítores no venían
desprovistos del empeño en evitar que yo trillase demasiado camino, y este era,
precisamente, el camino de mi singularidad, la vía en que mis pasos en certeros
habrían de hallar la confirmación de mi diversidad. Más de una mirada
experimentada y profesoral no veía con buen ojo la flor que yo traía en la
mano, prefería que ésta llegase vacía, o sosteniendo aquella rosa conocida de
todos, y por todos aspirada.
En la década de los 40, había una palabra tan habitual en la
boca de los críticos como la propia saliva: despojamiento. Los jóvenes poetas
eran conminados a despojarse. La ciudad de las letras amenazaba con no abrir
sus puertas a los que osasen entonar algún canto considerado excesivo. ¡Cuántos
pavos reales, entonces, no se doblegaron a esa imposición del terror literario,
autodesplumándose y mudándose en gallinas grotescas! ¡Cuántas fuentes no se
transformaron en grifos homeopáticos!
Presumo tener el derecho de proclamar que no me doblegué a
las advertencias y dictámenes de los folletines y suplementos literarios.
Continué siguiendo mi camino, aun en los años en que el simple hecho de surcar
ciertas rutas constituía una condenación al silencio, una incitación al
escarnio e incluso el levantarse, en el costado de mi navío, de cualquier ola
inmunda.
En la comedia de la vida, acostumbran a ser aplaudidos los
figurantes que se prestan a todos los papeles, a todo aceptan y animan,
envaneciéndose de dar asilo a todas las verdades y mentiras. A esas criaturas
porosas como el barro, creo preferir aquellos que resisten en sus dudas como la
piedra y el hierro. Esto significa que no entiendo que sea infinita mi
capacidad de aceptar y comprender, convivir y tolerar. En un mundo en que
palabras como diálogo y comprensión viven huidas en las comisuras de tantos
labios automáticos, no soy insensible a las virtudes de la incomprensión y de
ese calumniado monólogo que, dentro de nosotros, es nuestro diálogo íntimo de
hombre a hombre. (Y mentiría si no dijese, aquí, mi convicción de que hay
diálogos imposibles: entre el pobre y el rico, el flaco y el fuerte, el casto y
el libertino, el creyente y el ateo).
Así, en la antología de jóvenes poetas donde todos son
desoladoramente iguales, hasta en el plagio de la imagen descabellada, busco a
aquél que es desigual. En la hilera de los que todo aceptan y comprenden, busco
la mano dispuestas a levantar el estandarte de la incomprensión o de una nueva y
resplandeciente insolencia. En el rebaño de los ortodoxos, mi mirada se obstina
en localizar al heterodoxo indeseable. Sé que se esconde siempre, dentro del
universo de las rutinas y los aciertos, y que brilla como una estrella, la
transgresión que redime, luz de semáforo que, en la oscuridad, está el servicio
de la vida y de la esperanza del hombre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






